‘El Despertar de la Primavera’ y su contenido transgresor, en el escenario por segunda vez en Barcelona

en JR Go

El Teatro Victoria ha acogido el musical basado en la obra de Frank Wedekind con una mirada más feminista

La tarde de primavera es soleada y en el bosque la luz se filtra a través de las hojas de los árboles. Estamos en Alemania, en 1891. Melchior Wendla se encuentran; ella iba en busca de hierbas para un ponche y él paseaba por allí. Se sientan juntos bajo la sombra de una encina y hablan sobre la caridad de Wendla al llevar ropa, comida y dinero a las personas pobres. Horas antes, Marta, amiga de Wendla, había compartido con ella y con las otras chicas de la pandilla cómo su padre la golpeaba en las noches. La Wendla, a la que nunca antes le han hecho daño físicamente de manera intencionada, le suplica a en Melchior que la pegue. El joven, al inicio, se resiste. Pero luego comienza a golpear con una varilla y, ante la provocación de Wendla, acaba enfurecido y Wendla termina llorando. Melchior desaparece.

Así es como termina el primer acto de la obra El Despertar de la Primavera (Spring Awakening), un musical pop rock que trata sobre el amor adolescente, la represión, el miedo, el abuso de poder y la incomprensión. Melchior es un joven inteligente y astuto que, gracias a los libros, ha aprendido varios aspectossobre la sexualidad humana que la sociedad se empeña en ocultar, al borde del tabú. Él es el confesor de su amigo y compañero de clase Moritz, que le cuenta que se siente torturado ante los sueños eróticos que acompañan sus noches. Por otra parte, Wendla fracasa en el intento de que su madre le explique cómo se engendran los bebés.

Nadie quiso publicar la obra original por su contenido transgresor

Considerada una pieza de culto, la obra escrita por Frank Wedekind, entre el otoño de 1890 y la primavera de 1891, en Múnich, ha conmocionado espectadores de todo el mundo desde su estreno en 2006 en el Off Broadway de Nueva York. Se ha estrenado en escenarios de Nueva York (Broadway), Londres (West End), Viena, Buenos Aires, en varias giras por los Estados Unidos y por el Reino Unido y Barcelona. La producción original de Broadway en 2006 ganó 8 premios Tony y 4 premios Drama Desk. Esta versión catalana, estrenada en la sala Gaudí de Barcelona no se queda corta, con 2 Premios de la Crítica, 3 premios Teatro Musical de Madrid, 2 premios Broadwayworld y dos nominaciones a los Butaca.

El contenido transgresor de la obra de Wedekind hizo que ningún editor quisiera publicarla y, por tanto, fue el mismo autor que la editó con sus propios recursos económicos en la editorial Jean Gross, de Zúrich, el octubre de 1891. En alemán, la pieza se titula “Frühlings Erwachen” (con el subtítulo “Eine Kindertragödie”, una tragedia infantil). Está inspirada en los recuerdos de adolescencia del autor, al Gymnasium (el período escolar que comprende las edades desde los 13 a los 17 años), donde dos compañeros se suicidaron. El contenido de la obra ha hecho reflexionar a más de un pensador contemporáneo; como Sigmund Freud, Alfred Adler, Wilhelm Stekel, Rudolf Reiter o Max Kahane.

El segundo estreno de la obra, tres años después, con una mirada más feminista

Después del estreno en 2016 en el Teatro Gaudí, El Despertar de la Primavera se ha vuelto a representar en el Teatro Victoria hasta el 12 de mayo. Con una duración de dos horas y media (con el descanso incluido), ha tenido un gran éxito de asistencia.

El director de la producción, Marc Vilavella, ha optado por darle una mirada diferente, focalizándose en los aspectos más feministas y con los nuevos matices y detalles que cada actor ha ido encontrando. Y es que de la quincena de intérpretes que conforman el musical, la mitad del reparto es nuevo: Berta Butinyà y Víctor Gómez como protagonistas con los papeles de Wendl y Melchior, respectivamente; y las actrices y actores Clara Moraleda, Valeria Sorolla, Adrià Andreu, Mireia Coma y Marc Udina. En cambio, Rosa Vila Mingo Ràfols han repetido en los papeles adultos del montaje.

La obra, además, ha ido acompañada de siete músicos que han interpretado las diferentes piezas en directo. Son 19 los números musicales intepretados, en los que la coreografía es de Ariadna Peya (Cia. Las Impuxibles, Grease, el musical); la dirección musical, de Gustavo Llull (Poe de Dagoll Dagom, Operación Triunfo) y la traducción catalana, de David Pintó (Mares i filles Homes foscos). Jordi Bulbena (TNC, Teatre Lliure, Comediants) ha creado la escenografía y el vestuario.

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